martes, 28 de abril de 2015

El cuidado de la salud: un problema de relaciones de poder. (capítulo 10)



El cuidado de la salud: un problema de relaciones de poder.  


Los curanderos. Ellos atribuyen sus poderes curativos únicamente a sus espíritus protectores, quienes se posesionan de ellos solamente en las horas dedicadas a su función de curanderos. Cada curandero tiene su espíritu protector exclusivo, quien también, como el curandero, puede ser de un u otro sexo.
Los espíritus protectores son asignados a los curanderos, en su mayoría mujeres, durante el periodo requerido de “revelación” cuya duración varía dependiendo de cada entrenamiento. La revelación puede durar desde algunos meses hasta varios años, según la dedicación de cada persona. Durante esta, la persona esta instruida en las enseñanzas del culto y es preparada para entrar en trance y para curar.
Los pacientes. Cuando busca ayuda , el paciente se acerca al curandero y saluda al espíritu protector con una acostumbrada reverencia. El espíritu protector le responde “yo te puedo escuchar, hijo mío”, seguido de la recitación de una corta bendición. El espíritu protector interrumpe con “¿verdad que usted tampoco puede dormir?” y el paciente en forma acostumbrada dice “si, eso es verdad”. Con este tipo de cuestionamiento, el espíritu protector practica con destreza la técnica de conducción de la impresión que también ayuda a la efectividad terapéutica del protector.

A pesar de que las recetas de los pacientes varían ampliamente, una prescripción común que estas incluyen es la recomendación de visitar el templo para escuchar las enseñanzas de Dios en uno de los días, regularmente programados, en los cuales él habla. 

Los profesionales de la medicina (capítulo 9)




Los profesionales de la medicina

 El ejercicio está reducido a un pequeño grupo de especialistas cuya designación, aunque también de origen divino, difiere notablemente de la que se observa entre tzeltales y tzotziles. En efecto, mientras que en esto grupos el curandero se siente revestido de sus poderes terapéuticos por medio de un contacto directo con la divinidad, que ocurre generalmente en el sueño, entre los tojolabales la elección divina se manifiesta desde el momento del nacimiento, aunque en ocasiones puede ser detectada hasta épocas más tardías con la mediación de otro curandero, quien leerá en la sangre del sujeto su vocación. Esto, sin embargo, son casos excepcionales que solo se presenta en ocasión de hallarse la comunidad falta de especialista, solicitándose la intervención de expertos.
Cuando un pequeño nace, la partera o sus familiares revisan atentamente señales. De ser encontradas, se hace evidente que el recién nacido ha sido el designado para actuar como un intermediario entre los dioses y su propia comunidad.

Curanderos y herbolarios. Estas categorías que en algunas comunidades constituyen una sola, son perfectamente diferenciadas en otras, denominándose al curandero como pitachik, y al yerbero como ajnanum.
Los términos para designarlos hace referencia a su especialización, pues mientras que ajnanum podría traducirse como “el que cura o el que da medicina”; el pitachik atañe a una función más bien diagnóstico.
Probablemente  la principal diferencia entre ambos, a un nivel ideológico, está situada en el campo de acción; pues mientras que el yerbero se restringe a prescribir medicamentos para enfermedades que aunque caigan en el campo de lo sobrenatural nunca penetra en el de la hechicería, el pulsador, gracias a su facultad de “oír la voz de sangre”, puede desenmascarar al individuo causante del daño.

Los brujos. Ocupando la categoría principal entre los personajes con capacidad para influir en el mantenimiento del equilibrio humano se encuentra el brujo, representante y/o aliado del señor del inframundo sobre la tierra, de quien recibe su poder.

El brujo además de manejar la enfermedad, puede manipular la salud. Conoce los procedimientos terapéuticos empleados por el curandero, pero como su poder ha sido acrecentado por su pacto con el inframundo, los rebasa. 

La interacción de modelos médicos (capítulo 8)

La interacción de modelos médicos

La medicina de transición.




La primera gran empresa del Instituto Nacional Indigenista (INI) fue la apertura del Centro Coordinador Tzealtal-Tzotzil en San Cristóbal Las Casas.
Uno de los mayores centros de atención del INI es el programa de salud, suyo objetivo es llevar a los indígenas los beneficios de la medicina moderna.
Las enfermedades y trastornos más comunes que trata el INI son las siguientes: 
Gripe e influenza, Bronquitis, Diarrea y enteritis, Artritis y reumatismo, Accidentes, Disentería, Desnutrición y anemia, Faringitis  Otras enfermedades del aparato digestivo, Conjuntivitis y oftalmia, Ascariasis, oxurasis.

Asistencia a la clínica. Se entrevistó a un total de 172 pacientes tzotziles en tres clínicas y en dos puestos médicos del INI; 136 de ellos enfrentaban por primera vez el tratamiento moderno, mientras que el resto había ya recibido tratamiento del INI. La gran mayoría del grupo clínico fue a recibir servicio médico por recomendación de otras personas que habían obtenido resultados positivos anteriormente; 84 de los pacientes vinieron directamente del INI; 22, recurrieron a la atención del curandero indígena solo en una ocasión antes de ir a la clínica; 17 consultaron a los curanderos 2 veces antes de recurrir a la clínica del INI; 49 habían ido al curandero más de 25 veces antes de asistir al INI.
A veces los curanderos indígenas admiten  que ignoran como curar una determinada enfermedad y recomiendan a su paciente que vaya a la clínica del INI a ser tratado; los médicos del INI son llamados frecuentemente para atender víctimas de accidentes, tales como heridas abiertas por taj de machetes y disentería, que están más allá del alcance de las técnicas tradicionales de curcion de los curanderos.


La medicina moderna alcanza mayor aceptación cuando complementa que cuando excluye la práctica de la medicina tradicional. Los médicos del INI han permanecido en sus puestos un largo tiempo y han ganado la confianza de los indígenas, invitan con frecuencia a los curanderos para que unan sus fuerzas con las de ellos para curar al paciente.

La atención del parto y la antropología médica. (capitulo 7)





La atención del parto y la antropología médica.


Función de la partera. En muchas de las comunidades hispanoamericana la partera asiste a la parturienta durante la gestación, el parto y el periodo puerperal.
La partera tradicional o indígena suele ser una mujer de cierta edad (40 años o mayor) y goza de gran respeto por sus conocimientos que pueden ser obstétricos y rituales.

El parto.  Si bien en cada vez mayor el número de patos hospitalarios, los nacimiento en el hogar atendidos por una partera siguen siendo comunes y preferidos en muchos lugares. En contraste con la posición horizontal y supina durante el parto, utilizada en los hospitales de Estados Unidos, se emplea con frecuencia la posición de rodillas o en cuclillas.
El baño del puerperio.  El baño del puerperio y del calor, en forma de baño caliente en agua de hierbas o de vapor, es una práctica común en los países hispanoamericanos.
El baño tiene las ventajas no solo de higiene física sino también de la limpieza ritual, así como el apoyo y atención emocional y psicológica.
El cordón umbilical.  Las parteras creen que si el cordón se corta antes el niño no sobrevive.
Algunos de los métodos tradicionales de cortar y curar el cordón, como el de cauterización con la llama de una vela o una navaja caliente. Han sido objeto de críticas por parte del personal médico.

En algunos lugares en que resultan difíciles las condiciones de asepsia, esa práctica es beneficiosa, de fácil adaptación y probablemente mejor que el empleo de alcohol exclusivamente, que desinfecta temporalmente el cordón, pero lo deja húmedo. 

El pudor. El valor que se da al pudor constituye un importante factor que puede afectar a la ansiedad del paciente y su comunicación con el médico durante todas las fases del proceso del parto. La sociedad enseña a las muchachas a ser pudorosas, y sienten vergüenza o turbación cuando no se siguen las normas de la modestia. El examen por un médico, especialmente el reconocimiento ginecológico y obstétrico, y las preguntas acerca de la gestación y las relaciones sexuales crean situaciones embarazosas. 

En muchos lugares, los médicos y los recursos para la atención del parte son escasos o están mal distribuidos. Hay una necesidad apremiante de formar personal auxiliar capacitado y establecer otros métodos de atención durante el proceso de parto, en los que se pueda utilizar como base al personal tradicional y la cultura. 

Los terapeutas del modelo tradicional (capítulo 6)





Los terapeutas del modelo tradicional







A los terapeutas en Hueyapan se les conoce con diferentes designaciones. En general, se les da el nombre de curanderos y en náhuatl de tepahtianih. Los hueyapeños se refieren a ellos también por medio de la enfermedad que tratan, como las señoras que levantan sombras o las que curan de aires y otros.
En Hueyapan, la división de los curanderos se hace con base a la teoría de frio y caliente, o sea que existen los que tratan enfermedades de calor y los que aplican remedios para enfermedades frías. Se considera que el primer tipo tiene la habilidad para tratar y curar las mismas enfermedades que un doctor alópata. Estas incluyen malestares relacionados con el sistema frio-caliente o enfermedades naturales como os, disentería, catarro, bronquitis, pulmonías, diarreas, hemorragias vaginales, desequilibrios emocionales como la bilis y los sentimientos. Entre ellos se encuentran la que se conocen como parteras o matronas, que tratan principalmente el embarazo y el parto, otros son los hueseros  que tratan los accidentes de músculos, tendones, venas lastimadas y huesos. Por lo que respecta al segundo tipo de terapeutas, estos tratan las dolencias frías, principalmente la pérdida de la sombra y otras, provocadas por lo aires.

Existen también los brujos y los hechiceros, de los que ya se ha hablado, quienes tratan los padecimientos conocidos como enfermedad echada o brujería que, se supone, solo ellos pueden curar.
Para llegar a ser terapeuta, el individuo puede recibir sabiduría por medios empíricos, ya sea que se instruya con personas mayores y muy experimentadas. Pueden aprender observando la manera en que fueron curados o la forma en que trabajan los curanderos.
Los terapeutas que trata enfermedades de calor informaron haber recibido su sabiduría por medios empíricos, básicamente por la instrucción y la observación.
Los especialistas en enfermedades frías atribuyen su competencia dentro de la terapia a encuentros con seres especiales, aunque en Hueyapan se cree que todas las vocaciones las tiene el hombre como don de Dios.



Introducción al susto (capítulo 5)




Introducción al susto


El siguiente relato describe como una joven enfermó de susto mientras viajaba con su padre: Cuando vadeaban el río, cerca de su rancho, l rápida corriente hizo perder pie a su padre, quien solo logró salvarse sujetándose de una enredadera que colgaba. La hija, desde la orilla, lo veía alarmada. Así informa el padre de la reacción de su hija: “Quince días después, estaba muy enferma de  susto, pero a mí no me pasó nada. Es […] muy interesante; algunos se enferman de susto y otros no, aunque sufran la misma experiencia”
 Todas las sociedades se han visto obligadas a crear procedimientos para prevenir y tratar las enfermedades. Estos procedimientos constituyen dimensiones importantes de una cultura y son sensibles a los valores sociales.
Uno de los objetivos más importantes de la investigación antropológica ha sido demostrar como el entendimiento y las prácticas de salud elucidan los valores, creencias y expectativas normativas predominantes de un sociedad y sirven como espejo de las cualidades afectivas de las relaciones sociales.
Nuestra investigación del susto demuestra como los procesos culturales y patológicos interactúan para formar una entidad desconocida de la medicina cosmopolita.

La mejor manera de enfocar el estudio intercultural del susto es llamar la atención hacia ls formas en que el paciente y su familia describen la condición: la víctima está inquieta durante el sueño, el resto del tiempo inerte, debilitada, deprimida e indiferente al alimento, el vestido y la higiene personal.

Aunque las víctimas del susto se remiten, en el tiempo, a uno o varios acontecimientos traumáticos para explicar su estado, consideramos probable que el susto refleja los efectos acumulativos de un debilitamiento a plazo bastante largo, resultante de problemas sociales que las víctimas no habían logrado resolver, que también exigían energía de la dimensión emocional y la biológica. 

lunes, 27 de abril de 2015

Instituciones, médicos y paramédicos (capitulo 3)




Instituciones, médicos y paramédicos 


El centro de salud C fue fundado en 1976, acompañando el impulso al proceso de industrialización regional y la incorporación de la población al mercado de trabajo urbano y al incremento de la educación formal.
Su localización es el “centro” es decir, en la misma manzana que el palacio municipal u el consultorio del médico privado de mayor clientela y principal competidor del centro de salud. Es frecuente que esta ubicación signifique para las madres de familia, que viven en esta área, una distancia social grande que las detiene para una relación fluida con la medicina oficial.
A veces la distancia social se materializa en solo dos o tres cuadras de distancia espacial, sin embargo, “Es que para ir al centro me tengo que lavar y cambiar de ropa, lo mismo con los chamacos y se pierde mucho tiempo”
Los recursos materiales en el centro de salud consisten en un edificio compuesto por una sala de espera, consultorio, sala de curaciones y de expulsión, dos habitaciones para internación, un sanitario para pacientes (sin agua), la habitación y sanitarios para el médico y una cocina, La medicina que envía la SSA, escaso instrumental, un camilla, un refrigerador para sueros, lámparas y vacunas, botiquines y mobiliario de oficina. El escaso material se esteriliza por hervido. 

La atención materno-infantil que se deriva frecuentemente del programa de planificación familiar, tuvo  mucho mas éxito en la atención de los niños que de las madres. 

LAS FÓRMULAS PARA LA ALIMENTACIÓN INFANTIL (capítulo 2)



LAS FÓRMULAS PARA LA ALIMENTACIÓN INFANTIL
capítulo 2



Hace aproximadamente 20 años, investigadores de diferentes países comenzaron a informar que el consumo de leche industrializada tenía ciertos efectos  nocivos sobre la salud, entre los que se destacaba el hecho de que en condiciones similares, la mortalidad era dos o 3 veces mayor en niños alimentados con biberón que en los alimentados con seno materno. En nuestro país una causa importante de mortalidad infantil se origina en el abandono de la lactancia natural, que implica la pérdida de factores protectores contra gran cantidad de infecciones. Por otro lado, este abandono también significa la desaparición de un mecanismo biológico natural que favorece el espaciamiento de embarazos. Entre los daños causados por el consumo de fórmulas  artificiales para la alimentación infantil tenemos: mala oclusión dental de los niños, mayor frecuencia de caries dental, obesidad, mayor probabilidad de contaminación, y por tanto, mayor probabilidad de sufrir gastroenteritis.


En 1973 la revista inglesa The New International publica por primera vez un artículo sobre los efectos nocivos del consumo de leches industrializadas dirigido al público en general. Un año más tarde una organización británica llamada War or Want publica un informe periodístico sobre la promoción y comercialización de fórmulas lácteas infantiles en los países en vías de desarrollo y su efecto sobre el estado de desnutrición y mortalidad infantil, haciendo referencia directa a dos grandes compañías productoras, la Cow & Gate y la Nestlé. El artículo fue publicado bajo el nombre de “The baby killer” 


El abandono de la lactancia es un fenómeno que se da en México tanto en el campo como en la ciudad.
Todos los estudios publicados en México señalan consistentemente a la escasa secreción de leche, como la principal causa de que la madre abandone la lactancia. Como ha sido señalado por muchos autores, este problema se debe a que el estímulo físico de succión del niño al pecho materno es tardío e insuficiente, o a que existe algún mecanismo inhibidor de la secreción.


jueves, 26 de marzo de 2015

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTOS NATURALES Y SOBRENATURALES (capítulo 8)





DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTOS NATURALES Y SOBRENATURALES 



Durante algún tiempo se pensó que en las sociedades primitivas las ideas relativas a la causa y tratamiento de las enfermedades eran exclusivamente mágico-religiosas. El descubrimiento de que entre los primitivos puede existir también causas naturales y estar sometidas a tratamientos racionales condujo a algunos sectores a la conclusión más bien prematura de que no había diferencia en absoluto entre la medicina científica moderna y primitiva. 

Causa de enfermedad. Aunque parece establecido que la mayoría de las tribus reconoce por lo menos algunas enfermedades o accidentes causados por fuerzas no sobrenaturales, con nuestros conocimientos actuales a pesar de eso no se puede asegurar que algunas tribus ignoren el concepto de enfermedades o accidentes naturales.
Atribuir todas las alteraciones de la salud a causas sobrenaturales parece algo exagerado, incluso entre los primitivos. 

Métodos de tratamiento racional. Algunas de sus medicinas son pura magia, sin otra función que la de protegerles de la enfermedad o de la calamidad en general. Otras piensan que tienen poder para darles buena suerte. A todas las llaman por el mismo nombre "medicina" o "nye" 

Ni el médico ni el enfermero creen que el remedio prescrito cura como resultado de una acción fisiológica: ambos están convencidos de que su eficacia se debe más bien al poder sobrenatural que contiene. 

Lo racional y lo habitual en la medicina primitiva. Los datos que poseemos parecen demostrar que es más probable encontrar explicaciones naturales de la enfermedad y tratamientos racionales de la misma en los casos en que los pueblos primitivos se encuentran con una dolencia leve y utilizan remedios caseros. 

Del hecho de que ciertos casos de enfermedad no se puedan atribuir a un agente directo, humano o espiritual, no debemos concluir que entran en el terreno de lo que podríamos llamar "causas naturales". 

Lo racional y objetivamente eficaz en la medicina primitiva. En el diagnóstico mágico y en los ritos de curación, hay implícitas una gran cantidad de medidas y actitudes objetivamente eficaces. 

La lepra y la tuberculosos son consideradas por los tonga como contagiosas. Pero es un contagio diferente del nuestro que actúa solo entre los parientes. La lepra se atribuye a menudo a un "error dietéticos". Una dieta que se impone a toda la familia tiene todos los visos de un tabú. 

Muchas de las medidas o indicaciones médicas llamadas racionales no son en realidad más racionales que el beber la orina a caño, un rito médico de los maoríes o defecar en las manos de uno por miedo a la hechicería. 


martes, 24 de marzo de 2015

ALGUNOS PROBLEMAS (capítulo 7)







ALGUNOS PROBLEMAS


A falta de una expresión mejor llamamos “medicina primitiva” a la medicina de los pueblos llamados “salvajes” o “no civilizados”.

La medicina primitiva no es una colección pintoresca de errores y supersticiones, sino un número de unidades vivientes dentro de modelos culturales vivos, muy capaces de funcionar a través de los siglos a pesar de sus diferencias fundamentales con nuestro modelo.

La medicina primitiva es medicina “mágica”. Empleamos al adjetivo “mágica” en el sentido muy amplio en que lo utilizan a veces los antropólogos.

El primitivo no considera generalmente la enfermedad como la muerte o un accidente, un acontecimiento natural. Es la consecuencia de acciones o fuerzas sobrenaturales.  Las causas más normales de enfermedad son la intrusión mística de un objeto, la pérdida del alma o de una de las almas, la intrusión del espíritu, la violación de un tabú y la brujería.

Un análisis detallado tanto del hombre medicina como del médico moderno los revela como más como antagonistas que como colegas. El hombre medicina conservador ejecuta su papel como el hombre más irracional de un modelo irracional. El médico moderno crítico consigue su prestigio social porque es la expresión de las tendencias racionales en la sociedad, racionalizando incluso irracional.

Las razones del éxito de la medicina primitiva. La medicina mágica satisface mucho más que nuestra medicina, una creencia básica en la humanidad, una cierta necesidad metafísica.

SOBRE LA RECOGIDA DE DATOS (capitulo 6)







SOBRE LA RECOGIDA DE DATOS


Cuando los europeos empezaron la observación a gran escala de los salvajes en los siglos XVI-XVII, la medicina fue uno de los aspectos de estas culturas primitivas que más les interesó y de la que más informes dieron.
Estos primeros observadores se limitaron en general a observar los hechos sin apenas influencia de teorías o prejuicios.  Su propósito principal era aprender los “trucos” de sus colegas y competidores primitivos.
El interés sobre la medicina y los informes sobre la misma disminuyeron en proporción al incremento de elementos científicos y en proporción al creciente uso en la medicina occidental de drogas químicas y luego sintéticas.
Nuestra propia sociedad está cada vez más obsesionada con el problema de la enfermedad, especialmente la enfermedad mental.  La preocupación por la salud ha adquirido un carácter casi religioso y es sorprendente que esta actitud general de nuestra cultura no haya tenido mayores repercusiones en el campo de la etnografía.
La medicina ha sido siempre uno de los fenómenos menos estudiados en la sociedad primitiva, a pesar de que gran parte de la literatura primitiva es de carácter “médico”.
Hay gran variedad de formas de tratar a una persona enferma que van desde el abandono y el desprecio a la más extrema devoción y respeto. 
La enfermedad y su tratamiento no son rasgos más o menos accidentales; son problemas esenciales en el funcionamiento de cada sociedad y en la vida de cada individuo.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Autopsias y conocimiento anatómico.



Autopsias y conocimiento anatómico.



Es un hecho bien conocido que el conocimiento anatomo-fisiológico de los primitivos es muy insuficiente.
Pueden reconocer y nombrar un órgano, pero la mayoría de las veces no poseen ni una idea vaga de su función real ni de donde se encuentra habitualmente.
Nosotros obtenemos nuestro conocimiento anatómico de las disecciones. Los primitivos generalmente temen mucho las disecciones y no las realizan. Se abstienen de las disecciones por las mismas razones místicas que les impide también desarrollar cualquier cirugía.

Sin duda el área más extensa de autopsias primitivas se encuentra en el África ecuatorial occidental.
Se hace la autopsia de personas de las que se sospecha que han sido hechizados por sí mismos o bien que han sido muertos por hechicería. Se cree que ambos hechos se harán visibles por las alteraciones en los órganos, representando los órganos alterados o bien la fuerza mágica del hechicero nato, o la destrucción causada por su magia en la víctima. Buscan hiperemia o anemia de los órganos, tumores, piedras especialmente en vesícula biliar, úlceras, etc.

El tratamiento de las heridas. Hierbas o raíces, a menudo con cualidades astringentes o desinfectantes, se aplican a las heridas en forma de polvos, infusiones o emplastados.
La interrupción de la hemorragia es un problema difícil para los primitivos. Los primitivos usan con más o menos fortuna materiales como goma pulverizada, carbón, cenizas, plumón de águila y vendajes de corteza o fibra de coco.
En África, Norte América y Oceanía se conocen los torniquetes, uno de los mejores métodos estípticos es la curación practicada en África, América y Oceanía. La única tribu que se sabe que suturan vasos (con tendones) es la de los Masai.
Fracturas y dislocaciones. Usan moldes hechos de piel, goma o arcilla.
Los cheroquis y los Dakota tienen forma de realizar malos tratamientos de las fracturas. Por otra parte, cuando el tratamiento de la fractura se hace con una tracción sistemática o absoluta inmovilización, fijando el miembro al suelo con estacas, tienen mayo posibilidades de éxito.
El tratamiento de las fracturas en los pueblos primitivos parece más activo que entre nosotros. Comienzan a dar masajes relativamente pronto. El masaje como procedimiento terapéutico parece ser casi universal.
Al igual que cualquier otro tratamiento primitivo, el de las fracturas incluso cuando es objetivamente eficaz, está penetrado de elementos mágicos.

La sangría. Existen cuatro técnicas para la sangría entre las culturas primitivas: la escarificación, la aplicación de ventosas, la venisección y la sanguijuelas. La escarificación es sin duda la técnica más difundida en algunas regiones. La escarificación es empleada con tal prodigalidad que todos van cubiertos con las escaras.
La venisección no es muy frecuente y se practica principalmente en América.

La amputación y la extirpación. Se ha convertido en un procedimiento rutinario en los últimos 60 años.
La práctica de la trepanación ha sido directamente observada entre las siguientes tribus y naciones: en los Balkanes, Deghestán, y entre los bereberes. Parece especialmente frecuente en Oceanía.
En Nueva Irlanda la trepanación se lleva a cabo en los casos de fractura de cráneo, así como contra los dolores de cabeza y la epilepsia. En niños como medida profiláctica en la salud enfermiza en general.

El personal quirúrgico. Solamente entre los Masai se habla de una clase definida de cirujanos que trata por igual a los hombres y a los animales. En África occidental la cirugía no está en las manos de médicos brujos sino de herbolarios. Normalmente la cirugía la hace el hombre-medicina de carácter sobrenatural.


La cirugía primitiva es muy pobre en logros y calidad.

La cirugía indudablemente presupone una considerable habilidad manual, pero muchos primitivos muestran tal habilidad a pesar de ello son muy malos cirujanos.


martes, 10 de marzo de 2015

Cerros y curanderos entre los nahuas de la Huasteca





Huazalingo se localiza en la parte alta de la Huasteca hidalguense, al noreste del estado de Hidalgo, al pie de la Sierra Madre Oriental. San Juan se encuentra a una distancia aproximada de un kilómetro de la cabecera municipal. La comunidad se comunica por una carretera pavimentada, muy sinuosa y peligrosa, que va de Tehuetlán a Huazalingo. La carretera divide a la comunidad en dos partes desiguales. La parte principal de la comunidad, “la de abajo”, es la parte oriental donde se encuentran los principales edificios oficiales: el juzgado, la clínica, la escuela primaria, el kínder, la casa de bienes comunales, la iglesia, la cárcel…, y la de arriba, al oeste de la carretera. Cuando uno camina por esta carretera de lejos se puede distinguir el cerro Huilotepetl o Cerro de las Palomas, localizado en San Francisco, una comunidad de Huazalingo a siete kilómetros de San Juan.
A pesar de estar rodeado de tantos accidentes orográficos, para los habitantes de San Juan en cerro más importante es el que domina la comunidad: el cerro Burrotépetl. La idea de otorgar un significado especial o atribuir un carácter sagrado a los cerros y montañas no es nueva ni única de los pueblos mesoamericanos. La posición peculiar de las cimas de las montañas que parecen tocar el cielo, por encima del nivel donde transcurre la vida cotidiana de los seres humanos, podría sugerir que son testigos de acontecimientos extraordinarios y que se relacionan con la esfera de los seres sobrenaturales, con el mundo sacrum.
Los pueblos mesoamericanos otorgaron a los cerros significados algo diferentes debido al carácter de su funcionamiento, ya que sus civilizaciones dependían, en gran medida, de la agr
icultura, tanto de temporal como de riego.
Para las sociedades agrarias sedentarias basadas en la agricultura, el agua es el principio de su existencia. Para esos pueblos, los cerros y las deidades que los habitan se transforman en donadores del principal elemento vivificador, pero también en los controladores de la fertilidad, y dan salud y vida gracias al poder que tienen sobre los fenómenos atmosféricos.
 No obstante, los vecinos de San Juan se enorgullecen de que la fama de sus cuevas se extiende fuera del municipio o incluso del estado. Ya que las cuevas y el Burrotépetl forman parte de su paisaje simbólico y sustenta la construcción de su identidad colectiva, es posible que sus declaraciones acerca de la importancia de “su” cerro en la región estén exageradas: “vienen de Tampico, traen cerveza, bebidas, tamales, cigarros. Cada año va un montón con zacahuil, pan, tamales, cerveza, como [si fuera] una fiesta”. Como ejemplo siempre mencionan al curandero que cada año viene de Tampico a poner ofrendas.
Las visitas a las cuevas se organizan en secreto y son muy pocas las personas que quieren hablar de su peregrinación al cerro. No obstante, los habitantes de San Juan afirman que son varios los curanderos que vienen de otras comunidades, como la de Tetlicuil, quienes cada año suben para colocar sus ofrendas en las cuevas y “visitar a sus patrones”, que son los señores del cerro que cada curandero reconoce como su principal divinidad protectora.
El culto a las montañas sagradas se relaciona también con el proceso de infringir y recobrar el equilibrio.
Los cerros son elementos importantes para los nahuas, tanto en plano físico como en el metafísico. En el cerro Burrotépetl se encuentran ruinas de construcciones prehispánicas hechas de piedra pulida de manera precisa, llamadas pirámides, densamente cubiertas con árboles y hundidas de tierra. Los sanjuaneros platican con orgullo que son el testimonio de que la comunidad tiene un origen muy antiguo.